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REDES SOBRESCOBIO TRAIL


-          ¿Y tú conoces el Parque Natural de Redes al sur de Asturias?

-          No, pero sé que un tal Alberto Bode, conocido como Gobitu, organiza una carrerucha por allí para dar a conocer ese pequeño tesoro.

-         Pues habrá que ir ¿no?

Y así comenzó el periplo asturiano de este año, con la excusa de correr una carrera, adentrarme en el Parque Natural de Redes, en el concejo de Sobrescobio, lugar del que me han hablado, pero es como Teruel, hasta que no vas no puedes decir que algo así existe. Un parque que en esta época del año adopta todo tipo de tonalidades, ya que en su mayoría son árboles caducifolios, y como todos sabemos (Excepto los que ven “Hombres Mujeres y Viceversa”), estos árboles en otoño secan sus hojas para progresivamente ir perdiéndolas e hibernar… Y así hayas, castaños, manzanos y robles tiñen el camino por el que íbamos a correr, con permiso de los acebos que se mantendrán exultantes con su verde.
Rioseco será el centro de esta prueba de Treintaytantoskilómetros y no sé cuántos miles de metros positivos. Rioseco a orillas del  Nalón es la capital del municipio de Sobrescobio, que tan gratamente acoge a sus visitantes, tanto corredores como paseantes. Allí tiene lugar la salida, la meta, la charla técnica y la juerga, a la que por desgracia no llegué por quedarme dormido… Nunca me perdonaré no haber consumido esos dos tickets de cerveza.
Pues como digo, 33 kilómetros, que estirando el perfil son casi 36 kilómetros y casi 2.300 metros de desnivel positivo, era lo que nos esperaba. Aunque las montañas nos son excesivamente altas, y no esperábamos una dificultad técnica alta, los tiempos del año pasado  (Juan Fuego venció con 4 h 15 m) y las “advertencias” de Gobitu, me hicieron pensar que había gato encerrado. Y así fue.
Salida las 08:30, una hora buena pensando en que los últimos iban a echar el día y tampoco es plan de llegar de noche. Y comenzamos a toda leche hasta Villamorey, un poquito de carretera un poquito de camino y allí estábamos. Salíamos de allí y ya se ponían las cosas serias, o sea, un sendero precioso con el embalse de Rioseco a nuestros pies, pero no solo eso, con los primeros rayos de sol, y una neblina estancada entre el embalse y el pueblo, fascinante, tan fascinante que en ocasiones perdía la referencia del suelo y en algún tramo me jugaba un trompazo. Dejabamos ese sendero para meternos un cholón de esos que duelen los gemelos, pero aquí visto lo visto, todo el mundo tira, y no puedes despistarte. Poco a poco se coge altura hasta que se llega a una traída de agua, un camino “llano” por un tubo, con sus rocas y agujeros, resbaladizo y con una buena hostia de izquierdas. En este punto iba con Xuan, pero poco a poco vi cómo se distanciaba, y me quedaba en tierra de nadie. Eso de que resbale, no me mola nada. Llegamos tras una bajada al avituallamiento de Prieya, así como en el kilómetro 8, y hemos echado un rato en llegar.
Comenzamos una pista y nos cruzamos con unos cazadores, que tras ver que su día de caza se había visto aguado por nuestra presencia, ofrecían sus servicios, es decir, nos quitarían de repente el dolor de piernas. Seguimos y un rampón, ya zona de barro, y subida al primer pico del día que no sé cómo se llama, la verdad, lo dijo Gobitu, pero  no me quedé. Antes de la subida un paisano reventando un cencerro nos animaba, porque la arista iba a estar divertida. Una vez arriba y con unas vistas espectaculares, me río yo del parte del tiempo, comienza una bajada de las que me gustan: Pendiente, caliza lavada, pradera y barro, y primera castaña, pero sin consecuencias. Pasamos el tramo “técnico” y hasta Trapa, barro, barro y más barro, resbalones a tutiplen, hasta soy capaz de caerme sobre una planta que pincha mucho. Subidita hasta Trapa, y espectacular lugar, cabaña y pradera, pena de dinero…
Salimos del avituallamiento, donde vi a Patri y me animo diciendo que ella hasta allí había subido en Quad :S y una subidita chulísima, sin parar de correr con buenas piernas y luego una bajada muy guapa, sendero, pista, llena de piedras donde me tiré como un loco hasta que un retortijón me hizo meterme entre unos acebos para abonar la zona. Llegué a Puente de la Vega aproximadamente en el Km 17 y ni me enteré, la verdad.
Salgo del avituallamiento corriendo y por delante una buena subida pero tendida, y a mi ritmo continúo sin dejar de trotar. Poco a poco vamos formando un pelotoncillo que ya casi hasta meta no se iba a separar. En el cual íbamos animando, riendo con los tropezones y resbalones, metiendo los pies en el barro… hasta la rodilla, y es que correr entre hayedos y castaños es lo que tiene, que con el paso de los años las hojas caídas forman un compost que en cuanto toca un poquito el aguaje se transforma en eso… un barrizal. Llegamos a Fresnu, penúltimo avituallamiento, donde hicimos la de “picha española nunca mea sola”.

Prácticamente desde que dejamos una pista de piedra, el camino era más bien el que íbamos haciendo nosotros siguiendo las marcas, en ciertos momentos esperaba que me saliese una bruja, un oso, o un taruco con un mazo, no lo tengo claro, porque las piernas ya iban de pena, pero ese bosque te inspiraba y seguías sin dudar con el camino. Pasamos un manojo vacas pasmadas con nuestra presencia, como diciendo “Qué hacen esto imbéciles corriendo por aquí” y llegamos a la última subida que pasamos sin pena ni gloria, a partir de ahí el camino favorable; ¿favorable? UN HUEVO… Hasta que no nos cruzamos con Deivo en la bajada no puedo decir que fuese favorable, luego un descenso en el que después de mucho tiempo disfrute entre rocas y barro para luego una interminable bajada hasta Ladines, último avituallamiento donde me encontré a nuestra casera Bea del Desván de la Güelita. Luego un repecho tonto que creo dejó clavado a más de uno, para finalmente descenso precioso por un bosque espectacular y verdísimo hasta el río Nalón y Rioseco.

 
Una meta llena de gente donde el Demonión animaba hasta a los cadáveres y un avituallamiento con un montón de chicas, y creo que también había comida se hizo de agradecer… a mi parecer faltó cerveza, pero ya andaba por allí el suegro que hizo de ese instante su aparición estelar.
A grandes y pequeños rasgos, carrera espectacular, en un época espectacular con una organización espectacular. En Asturias, fallarán de otras cosas, como en todos sitios, pero a la hora de diseñar cosas de estas, son de lo mejor. Luego además la carrera se incluyó en este circuito asturiano, que como bien indica su nombre se celebra en Otoño, la Seronda Trail Series, que incluye tres pruebas, la Sajambre celebrada y de al que todo el mundo habla maravillas, y la siguiente en Peñamayor.

Fotos: Jose Luis Lastra
Vídeo: Martín Filomena
Solo pedir que continúen estos eventos con alma, que eventos desalmados cada vez hay más.


 

 
II EDP Sobrecobio Redes Trail

Este es el video oficial del la II EDP Sobrescobio REDES Trail, la segunda prueba de la Seronda Trail Series nos ha dejado estos increíbles fotograbas. ¡¡No te pierdas el desenlace en el Trail de Peñamayor!!#serondatrailseriesFotofilete Pagina del Motor Pepe Alonso EDP A Fuego Solorunners Nortrail Aventuries SportHG Jaire Aventura 3D ROOM MADE Donkeyhead Surf Street Podoactiva Artedo Motor Drasanvi

Posted by Seronda Trail Series on Sábado, 17 de octubre de 2015

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