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SIERRA NEVADA SNOWRUNNING

Ensayo de hasta donde llega la gilipollez humana, o para estrechar más el lazo, hasta donde puede llegar la gilipollez.
El 19 de mayo de 1979 en el hospital La Paz de Madrid, hubo un par de trágicos accidentes, digo un par porque está demostrado que otro gran corredor nació el mismo día y en el mismo lugar que el que narra, y como el que narra, pues tiene un gran golpe en la cabeza.
 
Y ya dejándonos de golpes y gilipollez extrema, centrémonos en lo que tiene lugar: La Sierra Nevada Snowrunning.
 
Oswaldo ya hará otro relato de competir con frío, ya que fue él el que me lío para venir hasta Monachil, a una carrera “fácil” y “rápida”. A lo que yo contesto ¡un huevo!. La idea de la carrera, eran 11 kilómetros por las pistas de esquí al atardecer con unos 800 metros de desnivel positivo, Pero las circunstancias generales dieron un vuelco al concepto inicial. Un frente tipo ciclogénesis explosiva de grado bajo, hizo que no parara de nevar y que no predominaran esos cielos despejados a los que dicen tendríamos que estar acostumbrados en el sur de España. Pero a esto le vamos a sumar un brote de Gripe A que azota la península del orden vórtice polar del que yo me vi afectado, pero claro a mi llegada a Sierra Nevada… yo aún no lo sabía.
 
Sábado por la mañana, me despierto y un dolor de cabeza tremendo me deja tonto (más), pienso “ayer no bebí tanta cerveza”, por lo que descarto la resaca, luego siento un escozor en la boca, sí, a la altura de la unión de las fosas nasales con la garganta, además deja un sabor inusual (creo que incorporaba mal olor de aliento). Nos levantamos vamos a desayunar y me encuentro cada vez peor, desayuno bien, dos donuts de chocolate y de vuelta al apartamento. Me cojo una manta y me enrosco, cada vez me siento peor. Aquí mis compañeros de aventura cuentan sus sensaciones antes de la carrera, sus expectativas mientras yo cada vez soy más bichobola enroscado en mi manta marrón acarosa. Llega la hora de comer y como, pero pienso “creo que no debería correr”, pero luego pienso “Lolo, esto son simplemente nervios y te está afectando como ya te ha ocurrido en otras ocasiones”. Vuelvo a enroscarme en mi manta, y a las 16 horas decido ponerme en marcha, animarme, prepararme la ropa, hago ganas, y lo consigo. El malestar “desaparece’.
 
 

Estamos situados en la salida, después de haber calentado un poco y darnos cuenta que la carrera ni va a ser tan fácil ni tan corrible como esperábamos, en cambio nos íbamos a encontrar muchos grados bajo cero, viento, visibilidad nula, nieve y un suelo con nieve blando con una profundidad de unos 15 o 20 centímetros.
Se da la salida, ahí salgo, como siempre, un poquito por encima de mi ritmo, para calentar, pero ya en la primera cuesta me doy cuenta de que hoy NO ES EL DIA. En la primer a curva o repecho duro me agarra Manuel J. Frías, al que le digo “Yo no aguanto 2 vueltas así”. La carrera originalmente era de 11 Km a una sola vuelta subiendo hasta los casi 3.000 metros, debido a las condiciones meteorológicas, el recorrido quedó relegado a dos vueltas: la primera de 7 Km y 650 positivos y una segunda de 4 Km y 300 positivos. Me agarro a Manolo y sigo con él, voy haciendo la goma en los tramos de andar, en los de correr le cojo y le adelanto. Debemos ir entre los 10 primeros. Al final consigo coger un poco de ritmo y Manolo que salió un poquito fuerte se quedó. Veo a unos voluntarios y les pregunto “¿Cuanto queda de subida?”, a lo que me contestaron “no mucho”… el problema es que llevaba solo 2 kilómetros corriendo y ya iba preguntando cuanto faltaba. A pesar de los creo que 8 bajo cero que había fuera de mi Trajecito OS2O HOKA, yo iba sudando algo que no era normal, notaba como me hervía la sangre. Volví a preguntar a unos voluntarios que cuanto faltaba de subida, y me dicen que un ratito, pero me adelantan que al final solo hay una vuelta, a lo que mi fiebre responde favorablemente y mete un cambio de ritmo. Llego hasta los 2.700 metros y cojo a un chico y en este punto comienza la bajada, pero… la gente que está en el control de arriba nos manda de vuelta por donde hemos subido… lo que nos deja a mi compañero de subida y a mi un poquito atónitos, durante unos segundos dudo, pero al final me lanzó en picado a meta. Comienza una fuerte ventisca y cada vez veo menos, pero bueno sé que hay que bajar, y hago todo lo posible para no caerme, el terreno no está para ir volando, y yo no tengo una gran agilidad mental. Sudo como si estuviéramos corriendo en Costa Rica. Nos acercamos a meta y mi sorpresa cuando veo que algún corredor está subiendo. Llego a meta y me encuentro con Oswaldo en la contra-meta que empieza a subir y me anima. MIERRDAAAAA!!!.
 
 
 
Durante un segundo me lo planteo, pero los aplausos de la gente, que también las anda pasando putas, me animan a continuar, eso sí, bajo el ritmo bruscamente. Esta subida es más tendida, solo 2 kilómetros de subida y 300 positivos. Por momentos del viento se borran las huellas de los que van por delante, y solo veo la luz de mi frontal y las luces de las pistas, lo que da una aspecto bastante desolador, me encanta. El sudor de la cara se me ha congelado, y tengo un bloque de hielo alrededor de la barba. En este punto no se si tengo frío, calor o que. Llego arriba y comienza la bajada, realmente ya no coordino del todo, voy un poco mareado, pero solo son 2 kilómetros y de caer seguro caigo en blando. Se oye la megafonía, y pienso “he sobrevivido, he sobrevivido”, paso la meta y allí está Oswaldo esperándome, ha hecho un carrerón SEXTO. Yo diez puestos por detrás perdidos básicamente en la segunda vuelta… pero “He sobrevivido”.
 
Nos vamos a cambiar, mi cuerpo empieza a reaccionar y empiezo a tiritar, tiritar hasta que llega un momento que ni me muevo, me sube la fiebre e intento comeer, pero soy incapaz, me ponen una cerveza pero soy incapaz… hay una fiesta postcarrera y a mi me llevan a la cama, creo que donde debía haberme quedado.
 
¿¿¿ Por qué tomé la salida ???
¿¿¿ Y si me hubiera pegado un yuyu entre la fiebre y el frío en medio de la montaña con la ventisca ???
¿¿¿ Lo volverías a hacer ???
 
Creo que no hay ninguna respuesta lógica a ninguna de las preguntas, por lo que mejor que queden en RETORICAS.
 

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