Translate

DEJA VU ... REALIDAD


Un DÉJÀ VU es un error en el cerebro o eso dicen los expertos, pero estas dos últimas semanas he vuelto a sentir cosas que hacía mucho no sentía:
- Sabor a sangre
- Vértigo… o miedo a hostiarme
- Reventar
Y eso solo significa una cosa, las cosas van bien. Ahora solo falta que los entrenos del Señor Arcilla me pongan a tono y las manos de Lis y Sergio me dejen bien engrasado,



REVENTAR

Hace unos días visité la Cerdenya, una tierra maravillosa y bonica, con cuestas y montañas espectaculares. Realmente fui engañado ya que la información de la que disponía me hacía pensar que me enfrentaba a una carrera más rápida de lo que fue:

La CMC, ósea, los últimos 35 Km de la Volta a Cerdenya Ultrafons. El recorrido fue bastante duro, corrible, eso sí, divido diría yo, en 2 partes.

Entre sentir humillación  y orgullo
Los primeros 15 Kilómetros una carrera típica de montaña, una subida hasta los 2.000 metros para luego bajar intempestuosamente hasta los 1.000. Aquí disfrute aunque mi estado de forma no fuera el óptimo, hice todo lo que pude, intenté coger un buen ritmo, me acoplé a la primera chica, o digamos mejor niña Leire Fernández, ya que tenía 14 años, y fui con los ojos por delante. Al principio pensé que la subida hasta la estación de la Molina desde Alp iba a ser por pistas, pero un precioso y embarrado sendero nos llevó hasta la estación. A partir de ahí y proporcionalmente al desnivel mis fuerzas iban en detrimento. Suerte que comenzó la bajada y pude exprimirme algo. En el kilómetro 15 mis piernas y yo mantuvimos una conversación y llegamos a la conclusión de que ese ritmo no podía continuar.



Segunda parte. Mis piernas se negaron a correr, literalmente. Me quedaban por delante 20 kilómetros y yo simplemente calculaba cuantos de ellos haría andando. Al principio una subida, y luego un eterno llano, y yo sin piernas. De patata, muy bien, de piernas… no tenía. Recuerdo coger un palo durante un rato, un buen bastón campestre, sin duda. Poco a poco cogía ritmo, y ese interminable llano se acababa, y comenzaba la bajada hasta Puigcerdá.

La bajada prometía, bonita, embarrada, con raíces, buff… cogía velocidad hasta que ZAS! Un buen calambre… ya solo quiero acabar. Pero para acabar 5 kilómetros llanos por asfalto, esto no se hace, todo precioso excepto esto, incluso ese final en alto, atravesar todas las subidas de Puigcerdá, pero ese último asfalto se podía haber evitado… Pero bueno todo suma, incluso lo que no gusta.


VERTIGO Y SABOR A SANGRE

Desde el 2005 no falto al Maratón Alpino Madrileño, ya sea como colaborador o como corredor. Esta vez volvía a ponerme las zapatillas en él, pero esta vez en el Cross del Telégrafo, cross que nunca había corrido, y que ni siquiera me había llamado la atención, por distancia y recorrido…

Pedro tira tú.. no tira tú

Este año se ha decidido cambiar el recorrido y se ha ganado mucho, la salida por el margen derecho del río y la llegada al Telégrafo para bajar por el Escaparate. A lo mejor hay un poco más de pista y de asfalto, pero el cambio es a mejor.

En lo personal… Una salida mediocre. No soy capaz de salir a grandes ritmos, además llevaba al gabacho Robin Schmitt al lado, que en honor a Kuprica se quitó la camiseta, y eso me inducía velocidad. Finalmente cojo ritmo, y veo que toda la gente que iba mangada se atasca subiendo, y yo con mi ritmo corredor cochinero, voy cazando uno a uno. Por lo que resumiendo, hice toda la subida corriendo, y no salió mal. Pero la bajada… la bajada… (ahora lo pienso y a lo mejor me pasé… ya que el pubis me duele un poco) disfrutar, sentir como te puedes romper algo, VERTIGO, golpear el suelo para estabilizarte, no sentir la respiración, no se, es algo parafraseando a Los Planetas, difícil de explicar con palabras… Llego al punto de correr, y corro, viene conmigo Pedro de La Pedriza, y otro pasiano, y corro mucho… tanto que las piernas a mi no me dan más, me rindo y les pido que pasen, pero me dicen que no pueden que siga, pues sigo… llega la última bajada, y veo a Alvaro Sumozas… sería un placer humillarle y ganarle en su pueblo y entrar en meta por delante, me pongo detrás de él y le espeto “Podrías dejarme entrar por delante, venga vamos!”, lo necesario para que corriera más, yo aprieto, pero el aprieta más… esprinto, no le cojo… pero … AHHH SANGREEE EN LA BOCA!!!! Sumozas caerá, aquí, en otro sitio o esquiando, pero caerá… undécimo y 17 Km en 1 hora y 30 minutos con 750 m positivos, creo que puedo decir que SATISFECHO

Y ya que hemos mencionado a Los Planetas y  su " dificil de explicar con palabras..."




Gracias por todo Patri!

4 comentarios:

Sergio dijo...

Solo con haber mencionado a Los Planetas ha merecido la pena leer tu relato. Terminé 8º en el Telegrafo

fr dijo...

Lolo, "un déjà vu", o dicho en castellano, un "esto me suena" " o ya he estado aquí", a veces puede querer significar lo siguiente: "ojo Lolo que te vuelves a machacar el púbis".

El disfrute no está reñido con la inteligencia; tú eres inteligente (que me lo han contado), de modo que aplica ese gran coeficiente intelectual que tienes en las competiciones.

Un saludo

Paco

fr dijo...

Lolo, "un déjà vu", o dicho en castellano, un "esto me suena" " o ya he estado aquí", a veces puede querer significar lo siguiente: "ojo Lolo que te vuelves a machacar el púbis".

El disfrute no está reñido con la inteligencia; tú eres inteligente (que me lo han contado), de modo que aplica ese gran coeficiente intelectual que tienes en las competiciones.

Un saludo

fr dijo...

Por cierto, si ves doble, no es culpa del café. Bórra uno de los comentarios, y listos.