Translate

TILENUS EXTREME

Ceniza, árboles quemados, pistas desérticas, polvo y en medio, un árbol verde, un pequeño oasis que resistió a este envite de algún desalmado en el incendio forestal de Castrocontrigo en León. Fue en el kilómetro 92, cuando dentro de un panorama desolador, apareció este árbol, verde, que de alguna manera no sucumbió a las llamas. Esto me hizo emocionarme, no solo porque fuera a acabar uno de los ultras más disputados en el que haya participado, sino porque siempre hay esperanza, aunque todo parezca acabado siempre existe el germen para volver a renacer. Y en ese punto, en ese preciso instante, donde dentro de uno mismo no queda más que una sensación de vacío físico y cansancio mental, las emociones brotaban solas y el corazón se disparaba consiguiendo que esa fotografía fuera el recuerdo que borrara el infierno allí visto.

Aquí pone 97,26... pues no! son 102
Nuestros amigos Mar Ferreras y Santiago Nistal, llevaban 2 años organizando un Ultra Light en su pueblo, Castrocontrigo, en León, y como buenos cazurros que son, pues le ponían un gran empeño, e ilusión. Ya el año pasado hasta allí se desplazaron varios compañeros del club que lo recomendaron enérgicamente. Pero… la ilusión se convirtió en decepción, en rabia, en odio, hacia un mal nacido que poco antes por motivos, que seguro que el dinero sabe, decidió provocar uno de los mayores incendios de Castilla y León en las últimas décadas, llevándose por delante miles y miles de hectáreas de pino resinero y muchos puestos de trabajos, directos e indirectos.

La Tilenus Extreme, se vio afectada, se tuvo que suspender 2 de las 3 pruebas organizadas, la carrera corta de 60 Km y la marcha en Mountain Bike que transcurría prácticamente en su totalidad por terreno quemado. Con un arduo trabajo de los Nistal, de Mar, de Quorum, y algún que otro cazurro más se consiguió salvar la carrera larga, buscando un recorrido alternativo, que transcurriera en menor medida por pista y transcurriera pocos kilómetro por zona quemada. Y así salió, una tercera edición en la que la dureza se multiplicaba por X respecto a las ediciones anteriores. Ahora mismo me viene a la cabeza, cuando llame a Santiago para preguntarle si era posible que la carrera en el kilómetro 85 descendiese por donde bajaba… aún me lo imagino descojonando.


En Corporales

El recorrido de 105 Kilómetros estaba diseñado circularmente para ascender el Teleno (Tilenus en latín), un pico de 2.183 metros, un gran mirador de la sierra de La Cabrera y la Maragatería, y montaña de culto para romanos y astures. Corrimos básicamente campo a través y por cortafuegos con pistas intercaladas y algún que otro sendero, incluso 3 eternos kilómetros por carretera para llegar a Corporales después de una durísima bajada.

Respecto a la carrera, 100 corredores, y faltaron pocos, un gran ambiente en el que nos conocíamos muchos, ya que mucho leones, gallego y asturiano, un gran grupo de Tierra Trágames tomaron la salida (Mariete, Cesar Gala, Rubén Carpintero, Javi Herreros, Oswaldo y yo), destacar que por la proximidad el grupo de corredores portugueses era casi de un 20% del total de la inscripción.


Nosotros formamos una piña, ya que desde Santa Cruz partimos Pedrín, Miguelín, Toñín Javier Corvillo y los que íbamos a correr, Oswaldo y servidor. Estos cuatro venían a asistirnos, cosa que hicieron bastante bien, a pesar del miedo que yo tenía (JA JA JA), aunque para ellos no fue nada fácil, casi apareciendo en Portugal.

Un espontáneo, el corredor revelación, Toñín
A las 00 la salida y estamos expectantes con el ritmo de salida, no sabemos si se saldrá rápido o lento… entonces se sale… y me veo marcando el ritmo, y en pocos metros solos Oswaldo, otro chico y yo, y… en 4 Km los mismos con hueco abierto. Ya sabemos como se llamaba el chico, Alberto Peláez, y ya me había puesto en preaviso Pablo Criado, que por allí se encontraba, que este chico era muy bueno.

Hasta el kilómetro 50 no nos separamos los 3, pasamos el primer avituallamiento a una muy buena media, teniendo en cuenta una pequeña perdida porque alguien había quitado unas marcas en unos cruces. Hasta este punto el recorrido transcurría por terreno quemado, que aunque no se veía, se olía. Una vez en el segundo avituallamiento comenzaba la eterna subida al Teleno, hasta aquí los cortafuegos habían sido muy duros pero cortos. En la subida al Teleno, Alberto acelera, y nosotros no le seguimos, pero poco a poco le vamos recortando y así toda la subida. Mirábamos hacia atrás y se veían frontales, pero no nos preocupaban, parecían lejanos.

No teníamos referencias de nuestra situación por lo cual siempre que llegábamos al pico de una loma, pensábamos que estábamos en el Teleno, pero por suerte, la nuestra, siempre quedaba una loma más, hasta que por fin, vemos LUZ y allí sí estaba el Teleno.

Bonica la fotico
Comenzaba el descenso, y Alberto vuelve a irse, el descenso es muy duro, y el frontal ya no alumbraba mucho, pero no podía dejarle marchar, y sigo a muerte, Oswaldo se queda, y yo sigo, se acerca un poco y termina el descenso, Alberto no me saca mucho, hemos llegado a una carretera y de ahí a Corporales 3 Km, me pego como una lapa a Alberto, y Oswaldo desiste. Hacemos la carretera a un ritmazo y llegamos a Corporales donde mi equipazo me esperaba, un Meritene, cojo botes nuevos y me lanzo para arriba. Alberto tarda un poco más pero sabía que me cogería. La subida se me hace eterna, y Alberto poco a poco se distancia, aunque de vez en cuando me esperaba, incluso vimos un gato montés. A partir de ahí ya me descuelga y corona la subida con un par de minutos, y ya pensé que no le volvía a ver. Pasé una pajarilla, sería el 60 y el cansancio y el sueño ya hacían mella.

Comienzo a bajar y sorpresa la mía, ahí está Alberto, y nos ponemos mano a mano, y cogemos un muy buen ritmo en bajada y llano hasta el avituallamiento del 70. Otra vez recargamos y salgo yo antes para cogerle un poco de ventaja para cuando me coja subiendo. Para Oswaldo este punto fue el fin de su carrera. Y así es, a pesar de los ánimos de Corvillo, termino los 3 Km de subida, 3 minutos por detrás de él. Y en el avituallamiento del 80 solo son 2 minutos y medio, no voy mal.

De celebración
Llegamos a un cortafuegos brutal de los que habíamos subido y bajado al principio. Y Alberto baja como un verdadero corzo. Acelero pero va más rápido que yo y encima, tengo que hacer una paradilla técnica, he comido demasiadas porquerías, je je.

Comienzo la subida y allí está, inalcanzable, pero a la vista.

No queda nada de carrera, otra subida, y debemos guardar distancias, y llegamos a la penúltima bajada. CABRON SANTIAGO. Un cortafuegos, que se convierte en canal, riera, barranco, o llámalo X. Me encuentro a Alberto, desconcertado subiendo. Y llamo a Santiago y nos confirma descojonado que si es por ahí, y cierto fue. Salimos de ahí y yo me quedé definitivamente sin piernas. Un pequeño llano hasta el último avituallamiento y me quedo un poco. Allí todos listos, y salgo escopetado. Con los ánimos de Toñín y Corvillo llego hasta la cima, le tengo en todo momento a la vista. Solo quedan 10 Km de bajada y llano. Sufro mucho, en un largo cortafuegos le veo a lo lejos, y miro para atrás y no veo a nadie. Aprieto los dientes y poco a poco me voy acercando a Castrocontrigo. El paisaje es espeluznante, el infierno me lo imagino así, negro y humeante.
Huele a pueblo, huele a civilización y entro en el último kilómetro que transcurre por asfalto y que me deja en la plaza del pueblo donde soy recibido por mucha gente.

Un segundo puesto a 6 minutos de Alberto, merecidísimo ganador de la prueba, demostró una gran fortaleza física toda la prueba. A partir de ese punto, cervezas, risas y cervezas.

Tengo que agradecer a los Ornitorrincos todo el trabajo realizado, muchas horas sin dormir, muchas horas conduciendo, bebiendo, pasando frío… Gracias gracias.

MOCHILA: Lafuma Ultra Trail 3
ZAPATILLAS: Lafuma Trail Run

No hay comentarios: