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TRAIL DE CITADELLES 2011

Por culpa de Gaizka aparecí en Lavelanet. Si, otra vez ese personaje entre vasco y gallego que vive en Madrid me lió y me recomendó una carrera que por supuesto no era lo que parecía: El Trail de Citadelles.
Fui pensando que los 73 Kilometros y los 7.200 metros de desnivel acumulado iban a ser fáciles, pero, nunca mas lejos de la realidad, resultó ser una carrera dura donde las haya, ya no por el famoso barro, sino por las subidas y en mi caso por las bajadas.




Coincidió con Semana Santa y finalmente me lleve de acompañante a mi padre, que realizó un trabajo estupendo. Llegamos un día antes y nos alojamos en un pequeño albergue (Gite D’Etape de Jean Luc Massera) en Montsegur que resultó ser muy coqueto y económico. Allí compartimos espacio con un grupo de franceses que también iban a correr, unos la larga de 73 Km y otros las de 40 Km.

Una vez allí decidimos dar un paseo con el coche y hacer el circuito de pueblo a pueblo, para poder ver donde estaban los avituallamientos. Decir que todo esta muy accesible para los acompañantes que pueden seguir el transcurso de la carrera y ver a los corredores en muchos puntos.

Posteriormente nos fuimos a la zona de salida, recogimos dorsal, vimos el ambientazo, ya que hay varias carreras a la vez, de 73, 40 y 20 Km, que congregan a una gran multitud de corredores. Una vez allí nos encontramos con varios Ibéricos, entre los que destacar al fuera de serie Iker Karrera que venía con Idoia, su gran asistente. Cenamos en la Pasta Party y a dormir.



Dia D:Despertarse, desayunar, cagar, trasladarse, cagar, mear… y… 6 de la mañana (con una puntualidad Suiza ¡¡¡JAJAJAAJA!!!) se toma la salida.

De repente me doy cuenta que a Iker le han metido un petardo en el culo y sale mangado. ¿Qué le apura? De esta manera consiguió destrozar la salida y ya desde el comienzo dejar la carrera en fila de a uno.

Transcurren los kilómetros y quedamos un grupito de 4 persiguiendo a Iker (lo de perseguir es un decir, Iker hace su carrera). Tras terminar la primera subida (embarrada) en la que no se vió un carajo porque coincidió con la noche, comenzamos el grupito el descenso, y realmente se iba lento, en cuanto bajaba a gusto me quedaba solo, y durante kilómetros me encontré sin querer en segunda posición. Un descenso muy bonito nos lleva hasta el primer avituallamiento en Belesta a 18 Km de la salida donde llegamos con 1 hora y 30 minutos.

Salimos de Belesta y comenzó una durísima subida hasta el Foret de Belesta, donde cedo, andando no voy tan a gusto, me quedo, y bueno tampoco he de desfondarme subiendo y continuo a mi ritmo. La subida se empina y el barro hace que des dos pasos palante y dos pasos patrás.
Acabo la subida y comienza un largo descenso hasta el kilómetro 30. En ese punto el grupete que venia tras de mi me agarra. Ahí viene Jordi del Diedre y bajamos tranquilamente charlando y comentando la jugada, ya que íbamos más rápidos que el primero el año pasado. Sigo con el grupo hasta que en el llano que nos lleva hasta el segundo avituallamiento en Fougax, que corresponde con el Km 33, van volando y mis piernitas de tractor no dan para seguirles, a ritmo. En el avituallamiento está mi padre listo con una batidito, que bueno esto de los batiditos. Y a partir de aquí comenzaba la subida hasta el Castillo de Montsegur. Puse marcheta y para arriba, que rápida es la gente por dios, primero 3 franceses, luego Iker Urizar, luego Adolf Aguiló, luego otros dos franceses, hasta que tras la durísima subida llegamos hasta el castillo. Esta subida transcurre por prados, hayas, rocas... y barro. El Castillo coincidía con el Km 42, y pasamos con 4 horas peladas y ya llevábamos más de 4.000 metros acumulados.

Bajadita hasta el tercer avituallamiento en Montferrier en el kilómetro 48. Otro batidito y a seguir, una subidita para llegar a la bajada que recuerdo con mas barro, casi prefería bajar de culo (Ups! lo hice, pero involuntariamente). Cruzamos un río y dos kilómetros de subida por carretera, una bajadita, cojo algún cadáver, y a subir al Castillo de Roquefixade. Se le ve desde lejos y pienso, bueno tampoco es tanto, pasamos un pueblo y comenzamos la subida, pero… ¡coño! Que no es solo hasta el castillo que sigue subiendo! Pues manos a la espalda y a tirar para arriba.

Llego, y no fue tan duro, pero comienza la bajada, los cuadriceps no responden, es una bajada larga, por senderos y pistas y muchísimo barro que resbala hacia todos lados. No responden y duelen, mucho, quedan menos de 15 kilómetros para meta y podría bajar de las 8 horas, pero no responden, cada vez duelen mas, llegamos casi a Roquefort de las Cascades y pasamos por un sitio en el que la organización tendría que tomar medidas, un senderín con muchísimo barro pegado a una alambrada de espino, me imaginaba mi carne desollada en la alambrada.

Llego a Roquefort y suplico a mi padre un poco de Reflex para los cuadriceps, solo quedan 10 kilómetros, llanos con una subida al final y una bajada. Salgo de Roquefort y comienza el llano, pero no puedo correr, casi ando, 4 kilómetros y casi 35 minutos, no voy, me agarra un tipo majísimo que me anima, me duelen las patas, y sigo con él, hago lo que puedo, una subida dura pero corta, para luego bajar por carretera y sendero hasta el último control en Raissac. La bajada es dolorosísima. Una vez en Raissac, un kilómetro para arriba con casi 350 positivos, y los 3 peores kilómetros que recuerdo de la carrera. Una vez terminada la subida se cresteaba por una zona de rocas y piedras que a mi personalmente se me hizo imposible. Por fin se ve Lavelanet, se oye la megafonía, y llegamos a una cruz que indica que estamos en la famosa última bajada… en la que habían colocado una cuerda. Al fondo veíais la gente mirar esperando que alguien se piñara, pero conmigo, esto no ocurrió.

Acabe la bajada, llegué al asfalto, y nadie te mira ni te aplaude, porque… ESTAN MORBOSMANETE PENDIENTES DE LA BAJADA.

Cruzo la meta… o bueno entro en la carpa de meta en Decimosexta posición con 8 horas y 21 minutos, lo que me alegro, porque a pesar de lo mal que me salio el último parcial baje de las 8 horas y media.





Carrera recomendable… a lo que solo eche en falta una cosa… Plátanos en los avituallamientos.

Finalmente comida y entrega de premios en la que no reímos un grupín de ibéricos.

1 comentario:

iker karrera dijo...

Lolo, como te lo curras! Lo de tus cuadriceps, me recuaerda a alguna carrera en la que me ha tocado sufrir y muucho! A todos nos pasa alguna vez. Lo de salir rapido, ya sabes el problema con la luz, por lo que salí disparado a ver si veia a Idoia con la luz de repuesto, y una vez puesto delante, pues a tirar. Lo de los platanos, sí, es el único punto que mejoraría.
Bueno, a ver donde nos volvemos a ver.
Un abrazo.
Iker.